martes, 30 de abril de 2013

Meando sobre mojado

Como ya deberíais saber, me pone de muy mala leche tener que repetir las cosas. De hecho, la molestia se incrementa en la medida que sea más simple o absurdo la cosa a repetir. Pero por lo visto ésta vez es necesario.

Le añado el plus de que es una cosa de la que no me gusta fardar, no porque no me sienta orgulloso ni nada por el estilo, sino por la ñoña obviedad que es o debería ser para todo el que me conozca o lea con un mínimo de atención.

En fin, no hay más remedio, ahí va la bomba:

NO SOY RACISTA/XENÓFOBO/HOMÓFOBO/MACHISTA/NAZI/LOQUEMEQUERÁISECHARENCIMA


Y me toca los cojones tener que decirlo otra vez. En primer lugar, porque no os imagináis la cantidad de gente a la que he oido comenzar frases con "yo no soy racista, pero los negros...", o bien "yo no soy homófobo, pero los maricones..." y también "yo no soy machista, pero es que las mujeres..." e incluso, sí sí, no os escondáis canallas, "yo no soy nazi, pero pienso que habria que ext....". Con lo que, por la natural veracidad de lo que acabo de afirmar, me resulta particularmente molesto el repetirlo como si tuviera que solapar inseguridad alguna con respecto a la integridad de la afirmación.

En segundo lugar, me molesta repetirlo porque...   ¿en serio están muriéndose los gatitos en alguna parte del planeta porque hay quien piensa que pierdo el sueño con el tono de piel de una persona, o lo que oculten las costuras de sus pantalones? ¿me van a liar la que le liaron al P. Alejandro Berrade? Es como si tuviera que ir pregonando a los cuatro vientos... yo que sé, que no sufro de intolerancia a la lactosa, lo que estoy bastante seguro de que a nadie le importa.

Ahora bien, voy a repasar uno por uno los "ismos" que algún descerebrado me quiere colgar cual acusación inquisitorial protestante. "¡Es un brujo! ¡a la hoguera!"

No soy racista/xenófobo:

Por razones de trabajo y cercanía social, he confraternizado de la mejor de las maneras con gente de toda suerte de razas, nacionalidades y culturas. Acusarme de tal cosa es absurdo hasta el infinito, conociendo además que rara vez he tenido un enfrentamiento o desencuentro con una persona no española, y en cambio no es difícil que acabe discutiendo con un compatriota, entre otras cosas, por acusaciones falsas de éste calibre.

No soy homófobo:

No, no siento hostilidad hacia el homosapiens.

Bromas aparte, no puedo decir que haya tenido muchas amistades entre éste grupo de gente, fuera de un par de personas que conocí hace muchos años de las que por cierto tampoco guardo mal recuerdo. Con respecto a los homosexuales comparto al 100% la postura de la Iglesia Católica, segun la cual son personas tan merecedoras de dignidad y respeto como cualquier otro. Con lo que no me caso es con su conducta sexual, y con ciertas exigencias de presuntos derechos, en realidad abusos, derivados de dicha conducta, de la misma forma que no me caso con religiones extranjeras donde la mujer es considerada un ser infrahumano. 


Me reservo siempre mi derecho a no respetar formas de pensar, lo que siempre tiene mi respeto es la condición humana de las personas.

No soy machista:

Me gustan las mujeres más que a un tonto un lápiz. Por el amor de Dios, soy de una religión en la que el ser humano más importante es precisamente una mujer, ¿qué locura americana pretende decirme lo contrario? no obstante, ellas tienen su opinión, ¿por qué no le preguntáis a mi madre, o a mi novia? ellas saben de primera mano cual es mi actitud con las mujeres. Ahora que lo pienso, mis amigos extranjeros también, ¿os parece si les hacemos una entrevista? xD

No soy nazi:

Ésta se explica con una facilidad arrolladora: Soy Carlista, o lo que es lo mismo Tradicionalista/contrarrevolucionario español, o bien buscad en éste sitio web un sólo símbolo nacionalsocialista.

Acepto de muy buen grado preguntas del tipo "entonces, si no eres ésto, ¿por qué dices ésto otro?" por si alguien quedó en duda pese a todo.


Comentad, y se os responderá.


Ilicitanvs.

viernes, 26 de abril de 2013

Endless Sotoca

Hoy hace una semana que nos dejaste.



Dos dias más, que te fuiste de Elche, lo que yo no interpreté como una despedida nisiquiera temporal, pese al énfasis que se puso en celebrar contigo tu entonces pronta partida a modo de amistosa despedida, con la clásica connotación etílica del "¡hasta pronto!", sabiendo que a menudo un cercano fin de semana se reiniciaría, con alguna visita tuya, el contador de extrañarte.

Por eso,  no le dí gran importancia. Contaba con volver a verte. Para mí era algo tan natural como encontrarte en pleno centro de Elche, mientras buscaba el regalo para mi suegro por su cumpleaños. Tan natural como pedirme yo un tanque de cerveza y tu una tónica o una fanta. De ser eso lo natural, pasó a ser el sollozar el recordarte, cuando nos hemos juntado amistades que llevábamos años sin cruzarnos las caras.

Mi primera reacción, lo sabe Dios muy bien, fue de incredulidad, al recibir la noticia. El que me ganaba siempre en nuestra sempiterna competición de visitas de nuestros blogs, había pasado al otro plano existencial, en el que se nos juzga para ser, en función de nuestros actos con la misericordia de Nuestro Señor, prisioneros del averno o huéspedes del Reino de Dios. Lo que fué objeto de mi inmediata consulta con mi confesor, que nos tiene en sobreestima, para garantizarme que me estarías desde los mismos instantes de mi notificación sobre tu muerte aguardándome en el Reino de los Cielos, con tus característicos abrazos y adjetivos que por una vez yo no encontraría pesados ni repetitivos, sino anhelados y reconfortantes. La salvación que, a la luz del Catecismo, estimo caprichosa para mí, deseo fácil y propiciosa para tí.

Desde entonces ya no oro tanto por mi propia salvación, como por el encontrarte conmigo en ella.

No son pocos los recuerdos que nos han quedado de tí, Sotoca. Buenos, malos...  tengo que decir que me dolería que una persona que aprecie falleciera sin dejar un legado o un mensaje, y tu nos has dejado con tu sencillez un mensaje muy claro. Nos lo has puesto muy fácil. Todo lo fácil que no nos lo pusiste en vida, canalla, nos lo has puesto ahora al obligarnos a derramar sinceras lágrimas de dolor nacidas del amor por tí. Nuestro amigo.

Nos has enseñado que ésto se acaba. Que el ser jóvenes, el pasárnoslo bien, el reirnos contigo, son cosas que se pueden hacer en contadas ocasiónes con pocos de los mejores amigos que se tienen en la vida. Nos has enseñado que el final de todo ésto no está condicionado con la edad, pues apenas me sacabas unos meses en el momento de partir hacia Nuestro Señor, y nos has enseñado con todo ésto en parte lo que Jesús dijo en Mateo 5:24, sobre ponernos a bien con nuestros hermanos antes de presentar nuestras ofrendas al Altísimo.

Me quedan, entre cosas recientes y allegadas relacionadas contigo, el maravilloso viaje a Bocairent el pasado dia 9 de Marzo del Año de Nuestro Señor de 2013, en el que compartiste un magnífico Via Crucis por los Caídos de la Batalla de Camorra, que yo no podré repetir jamás sin poner, en los caídos de la Guerra Carlista, tu rostro hermano mío, como portador de la bandera de la villa de Elche, que honraste con mucho gusto y causa por la cual tantos que no nos conocían, conocen y veneran hoy la bandera de la Ciudad de Elche,  como estandarte de Hispanidad y de Tradición levantina.

Te aseguro que acabas de hacer historia en el momento en que, siendo aquél tu primer y único acto carlista, haberte ganado un hueco en los corazones de todos los que conmemoraremos en los años venideros como se ha venido haciendo desde eónes a los requetés que dieron su vida por Dios, la Patria y el Rey, y a tí como abanderado de nuestra ciudad en tan sentido homenaje.

 A partir de ahora, el que lleve la bandera de Elche en el acto que la Comunión Tradicionalista celebra en Bocairent con motivo de la solemnidad de los Mártires de la Tradición, lleva consigo mucho más que el símbolo de un pueblo, sino el de un sentimiento. El tuyo, hermano mío. El que llevaremos siempre quienes no vamos a faltar a esa cita, por amor patrio, en el que ya ha entrado tu nombre escrito con letras de oro en el fondo de nuestros corazones.

Voy a hacer algo por tí, que suelo evitar para con todos los demás, Sotoca. Voy a recordar, en honor al vaticinio de mi confesor, párroco al que tu sabias bien que estimo en extremo, y en la línea de lo que él me ha dicho que ya tienes y por lo que yo ruego a Dios desde hace días y hasta que muera que en efecto tengas, el final del Evangelio según San Mateo, que no puedo recordar sin llorar.


"(Jesus dijo) enseñádles que guarden todas las cosas que os he mandado, y he aquí que yo estoy con todos vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."





Ilicitanvs.

martes, 16 de abril de 2013

et ex Patre natum, ante ómnia sæcula

Jesus hablándonos desde el A. T.
Siglos antes de encarnarse en María Santísima


Proverbios 8:1-36

¿No está llamando la Sabiduría? y la Prudencia, ¿no alza su voz?
En la cumbre de las colinas que hay sobre el camino, en los cruces de sendas se detiene;
junto a las puertas, a la salida de la ciudad, a la entrada de los portales, da sus voces:


«A vosotros, hombres, os llamo, para los hijos de hombre es mi voz.
Entended, simples, la prudencia y vosotros, necios, sed razonables.
Escuchad: voy a decir cosas importantes y es recto cuanto sale de mis labios.
Porque verdad
(1) es el susurro de mi boca y mis labios abominan la maldad.
Justos son todos los dichos de mi boca, nada hay en ellos astuto ni tortuoso.
Todos están abiertos para el inteligente y rectos para los que la ciencia han encontrado.
Recibid mi instrucción y no la plata, la ciencia más bien que el oro puro.
Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas, ninguna cosa apetecible se le puede igualar.»


«Yo, la Sabiduría, habito con la prudencia,
(2) yo he inventado la ciencia de la reflexión.
(El temor de Yahveh significa odiar el mal.) La soberbia y la arrogancia
(3) y el camino malo y la boca torcida yo aborrezco.
Míos son el consejo y la habilidad, yo soy la inteligencia, mía es la fuerza.
Por mí los reyes reinan y los magistrados administran la justicia.
Por mí los príncipes gobiernan y los magnates, todos los jueces justos.
Yo amo a los que me aman y los que me buscan me encontrarán.
(4)
Conmigo están la riqueza y la gloria, la fortuna sólida y la justicia.
Mejor es mi fruto que el oro, que el oro puro, y mi renta mejor que la plata acrisolada.
(5)
Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad,
para repartir hacienda a los que me aman y así llenar sus arcas.»


«Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas.
(6)
Desde la eternidad fui fundado, desde el principio, antes que la tierra.
Cuando no existían los abismos fui engendrado, cuando no había fuentes cargadas de agua.
Antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas, fui engendrado.
No había hecho aún la Tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe.
Cuando asentó los cielos, allí estaba yo, cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo,
cuando arriba condensó las nubes, cuando afianzó las fuentes del abismo,
cuando al mar dio su precepto - y las aguas no rebasarán su orilla - cuando asentó los cimientos de la tierra, yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia
(2) en todo tiempo, jugando por el orbe de su tierra; y mis delicias están con los hijos de los hombres.»

«Ahora pues, hijos, escuchadme, dichosos los que guardan mis caminos.
Escuchad la instrucción y haceos sabios, no la despreciéis.
Dichoso el hombre que me escucha velando ante mi puerta cada día, guardando las jambas de mi entrada.
(7)


Porque el que me halla, ha hallado la vida, ha logrado el favor de Yahveh.
(1)
Pero el que me ofende, hace daño a su alma; todos los que me odian, aman la muerte.»








(1): Jesus dice " Yo soy el camino, la Verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." Juan 14:6

(2) En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1

(3): "Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. " Mateo 6:1

(4): "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." Mateo 7:7

(5) "No acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban, porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón." Mateo 6:19-21

(6): Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre; por quien todo fue hecho. Credo Niceno Constantinopolitano.

(7)“El que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente y sabio que edificó sobre la roca.”  Mateo 7:24