lunes, 22 de septiembre de 2014

I miei nemici

 



Si, ya sé que muchos tenéis cuantarazon.com en marcadores, y esta imagen la veríais hace lo suyo. Yo no la tengo en marcadores ni visito con asiduidad, debido a que con frecuencia suben viñetas en las que la razón brilla por su ausencia,  y para que me quieran tomar el pelo, lo justo y menos. Ya tratan otros de hacerlo a diario sin que pueda hacer nada por evitar siquiera oir la soflama, si una la puedo evitar, ese regalo de omisión que le brindo a mis sufridos ojos y oídos.

La he puesto porque me ha parecido buena para ilustrar el caso.

En las modernas contiendas, esas que consisten en mentiras espetadas ante un Juzgado o Comisaría, con el fin de, en primer lugar, extraer dinero de forma ilícita pero porsupuesto legal (en este caso, de la víctima denunciada) y en segundo, ya de paso joder al prójimo, cosa muy bien vista en la moralidad moderna siempre y cuando dicho prójimo no sea sino un contrario al discurso oficial del Régimen, en cuyo caso los funcionarios del mismo se frotarán las manos ante la fresca carne.


"¡Oh Señor, cuánto se han multiplicado mis enemigos! 
Muchos se levantan contra mí.Muchos dicen de mi alma: 
No hay para él salud en Dios. (Selah.)
Mas tú, Yahveh, eres escudo por mí;
 mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
Con mi voz clamé a Yahveh, y él me respondió 
desde el monte de su santidad. (Selah.)
Yo me acosté, y dormí, y desperté; 
porque el Señor me sustentaba.
No temeré de diez millares de gente,
 que pusieren cerco contra mí.
 Levántate oh Señor; sálvame, Dios mío; 
porque tú heriste a todos mis enemigos en la quijada; 
                                               los dientes de los malos quebraste."
Salmo 3

Cuando tiene uno pues, enemigos muy amigos de las múltiples ventajas que a la persona sin espíritu de dignidad ni remota honradez ofrecen las nuevas, modernas, inmorales y execrables pero totalmente legales formas de joder al prójimo, debe acostumbrarse a silenciosos fuegos de artillería que caen cual chaparrón de obuses en forma de interminables sucesiones de notificaciones judiciales, exigencias de pagos "porque sí", y amenazas de privación de libertad y/o extorsiones insufragables, que ahora se llaman "autos de incoación".

Es una artillería en teoría y solo en teoría de fuego incruento, ante la cual si caes, "vae victis" oirás de labios del jefe de batería. Si de la cual tratas de evadirte, soltarán a los perros. Si por el contrario conservas un mínimo de Hispanidad y te infiltras entre las andanadas, para dar con tu contrincante mano a mano en el campo del honor, soltarán a los perros. El Torneo del Toro de La Vega sí les parece bien, siempre y cuando el cazado se trate de alguien que les lleve la contraria y que ose anteponer las razones de Dios a las de los hombres. Contra un acorazado viviente que ha sido criado y alimentado para eso, de 500kg y dos cuernos cada uno de mayor longitud y grosor que la virilidad material de un senegalés, pues no. Y si además podemos dárnoslas de sentimentales y bondadosos al condenarlo y permitir que impunemente circulen amenazas de muerte, mejor todavía, ¿verdad?

No es la artillería de los héroes ni de los valientes, que en Bailén, Cartagena de Indias, las Colinas de San Juan, Pensacola y un luengo etcétera harían rivalizar con la fuerza de choque su cercanía con el enemigo. Es la artillería de los cobardes. Sus obuses, la mentira. Sus tubos, forjados en la fundición de los impuestos de todos los ciudadanos. Su ventaja y causa de victoria: la supremacía de medios que otorga las riendas de una legalidad ilegítima.

Ante tales asechanzas, los españoles de bien siempre tenemos el refugio de agradecimiento en tiempos felices y de súplica en los ominosos. La más poderosa arma que un ser humano ha podido tener jamás entre sus manos:

El Santo Rosario.

Es la oración esperanza de continuidad sustancial en un mundo que no ofrece garantías ni aun en lo más elemental de la condición humana. Cuando las legítimas autoridades han sido despojadas de sus poderes, cuando se ha asumido e incluso dado por bueno el nefasto concepto rousseaniano del "espíritu de la mayoría" (?) como autoridad abstracta pero implacable a la que servir y adorar derramando sangre y encarcelando a la resistencia, cuando Baal no es ya una estatua en la plaza del pueblo, sino que se hacen presentes sus insaciables caprichos en nuestras monedas, en nuestros alimentos, en las leyes a las que nos someten, tras decirnos que las hemos votado nosotros en libertad y democracia, en nuestra literatura, adoctrinando a las generaciones futuras, obligada asignatura en sistema educativo... la resistencia se torna un deber ineludible. Cuando alguien será perseguido y encarcelado en tanto pretenda cumplir con su deber, la opción restante no la voy a decir porque, como otras muchas cosas en este régimen de libertades, está prohibido.

Sin embargo, la susodicha opción restante, no se limita a la oración mientras que sí necesita de un largo proceso de cohesión durante el cual, la oración es otro deber ineludible, si realmente no se desea despilfarrar inútil y de forma lamentable o incluso legítimamente condenable, esfuerzos en una causa que no debe conducir a otra cosa que a la reconstrucción, en paz y amor, de la Sociedad.



Ilicitanvs.

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